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Historia del ILLC

En la Universidad Nacional de Cuyo, los estudios clásicos han tenido una relevancia manifiesta a través de los años, a partir de la creación del Instituto de Lenguas y Literaturas Clásicas de la Facultad de Filosofía y Letras.

Este centro de investigación se precia de una larga y brillante trayectoria en el desarrollo cultural y científico argentino. Creado en 1942 -a tres años de la fundación de la Universidad Nacional de Cuyo y de la Facultad de Filosofía y Letras- organizó su actividad en torno de los estudios griegos y latinos e incorporó a partir de 1948 los estudios de sánscrito. Su labor se centró en la difusión de la cultura clásica y en la promoción de los estudios humanísticos a través de organización de simposios nacionales (el primero en el país, de 1970, ocasión en que se fundó la Asociación Argentina de Estudios Clásicos, y el XV°, de 1998), conferencias, cursos de perfeccionamiento y actividades de extensión cultural. En esta labor, el Instituto contó en sus comienzos con la colaboración de figuras internacionales y nacionales de gran renombre tales como Ireneo F. Cruz (fundador), Enrique Francois, Guillermo Thiele, Antonio Tovar, Fritz Krüger, Ladislao Boda, Félix Pogrányi-Nágy, Carlos A. Disandro, Vicente Cicchitti, Aurelio R. Bujaldón e Ignacio Granero. Su actividad científica a lo largo de los años se difundió, en gran parte, a través de la Revista de Estudios Clásicos, que, como pocas en nuestro país, se publica con regularidad desde 1944 a la fecha, y en cuyas páginas han escrito especialistas de primer nivel internacional como Mariano Bassols de Climent, J. Marouzaeau, Antonio Tovar, Claude Robert, N. Terzaghi, Salvador Bucca y relevantes figuras nacionales como Carlos Disandro, Alberto Freixas, Juan R. Sepich, Juan C. Ghiano y Julio Cortázar.

La Memoria histórica de la Facultad de Filosofía y Letras (1939-1964) (Mendoza, UNCuyo,1965, pp. 175-176) da cuenta de los objetivos que alentaron la creación de este Instituto y del alto espíritu con que encaró su tarea durante las primeras décadas de gestión:

“En sus ya largos veinte años de vida el Instituto de Lenguas y Literaturas Clásicas ha hecho posible, dentro del ámbito universitario, el estudio directo de nuestras fuentes tradicionales y a la vez ha abierto sus puertas hacia otros campos [...] La delicada y lenta tarea de versión de los autores antiguos ha tenido ya un buen comienzo y es de esperar que con los años la obra provechosa del Instituto dé los frutos que la cultura hispanoamericana necesita con urgencia, a fin de asegurarse en este campo de las humanidades clásicas, el lugar que debe alcanzar. Los comentarios, lecturas e interpretaciones de los textos literarios, tanto bajo su valor puramente filológico, lingüístico, filosófico o estético, ha alcanzado por su parte un buen volumen y son una muestra del modo cómo un instituto vivifica desde el silencio de sus gabinetes de trabajo las lecciones rumorosas de las aulas.”

El Instituto cuenta con un importante soporte bibliográfico, que incluye colecciones completas de los textos griegos y latinos en ediciones bilingües e instrumenta (diccionarios, léxicos, comentarios filológico-críticos, etc.) de alto valor científico. Por otra parte está a disposición de los usuarios un banco de datos, actualizado en forma permanente, en donde se vuelca la información de las revistas especializadas en estudios clásicos que el Instituto recibe de otros centros nacionales e internacionales.

El Instituto de Lenguas y Literaturas Clásicas coordina sus actividades con asociaciones y centros nacionales relacionados con los estudios clásicos, tal como la Asociación Argentina de Estudios Clásicos (A.A.D.E.C.), e internacionales como la Federación Internacional de Estudios Clásicos (F.I.E.C.), la Unión Latina de Naciones Unidas y el Centro Michels de Tradición Clásica.